La Verdad, ¿De qué nos hace libres? - Reflexiones cristianas

La Verdad, ¿De qué nos hace libres?

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Actualmente, en nuestra sociedad impera una ideología que propone en alta voz una vida en libertad individual, mediante pensamientos, opiniones y maneras de actuar acorde a intereses propios; es una sociedad donde todo es relativo y no se tiene una convicción absoluta. Los antiguos nos advirtieron que se llegaría a una sociedad en donde a lo malo le llamarían bueno y a lo bueno le llamarían malo (Isaías 5:20) y esa advertencia, ya se ha hecho realidad hoy en día. Según los consultores, la libertad se debe obrar responsablemente pero en estos días, esa libertad que se proclama se ha convertido en libertinaje con el fin de cometer pecados sin ninguna compunción. Pero en realidad ¿qué es pecado?, ya que es un término poco usual en nuestro entorno y es calificado de diversas maneras, por ejemplo, enfermedades, trastornos, preferencias, etc. Jesús nos hace una aclaración al respecto de esta palabra, que además de ser tan poco usual, para muchos no es para nada agradable escucharla. Él nos dice (Mateo 15:19) que de nuestro corazón proceden los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. En cierta ocasión la sociedad de esa época, le afirmó a Jesús, que jamás habían sido esclavos de nadie, a lo cual él señaló que no solo se puede llegar a ser esclavo de una persona que se enseñorea de ella, sino también lo es todo aquel que hace pecado. Se convierte en esclavo del pecado; y tiene razón, debido a esto la mayoría de los individuos que conforman esta sociedad son esclavos de su propio corazón o en su defecto de sus sentimientos. Por lo tanto, es una falacia que la libertad impera en la actualidad. El Dr. Roger Houtsma nos hace hincapié que la verdad no es un precepto o conocimiento, nos explica que la verdad es una persona. Si lo correcto es pues una persona, ¿cómo determinar la verdad en ella? Bueno, en todo caso Jesús contestó las siguientes palabras ante esa gran interrogante: Yo Soy, La Verdad (Juan 14:6), y añadió si conoces esa Verdad, tendrás verdadera libertad.(Juan 8:32) Cuando la aceptamos entonces todo pecado que anide en nuestro corazón es abolido por el poder de la Verdad. En mi experiencia cuando acepte esa Verdad experimente la libertad de la tristeza y soledad, actualmente tengo una alegría que nada ni nadie me han podido quitar y descubrí que ya no vivo más en esclavitud por mis pecados. Jesús quien afirma que él es la verdad, me perdonó y me dio una oportunidad para acercarme a él. Estimado lector, es necesario hacer una pausa en tu diario vivir, frecuentemente las exigencias de esta sociedad funesta, no nos permiten respirar y mirar el rumbo que nos dirigimos e inclusive si te detienes por un momento, reacciona de una manera sutil para que no decidas abandonarla. Pero cuando te acercas con sinceridad al Dios que hace salir el sol sobre malos y buenos (Mateo 5:45), entonces él se encarga de rescatarte de la cautividad del tirano (Isaías 49:24) de una manera asombrosa que no podrás alejarte de su amor.

J.D.

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