4/12/12

Plátanito cristiano (3)

Un hombre de una familia bastante acomodada, fue a pedirle al pastor de su congregación que presidiera la ceremonia de su matrimonio en la iglesia.
El pastor aceptó encantado, pensando que con una boda tan lujosa, seguramente que aumentarían las finanzas de la parroquia a través de la donación de parte de la familia o de los invitados.

Por desgracia, la celebración terminó, y a pesar del gran sermón y la presencia de una gran cantidad de personas opulentas en la audiencia, la donación recogida fue insignificante: ¡10 dólares!

Unos meses más tarde, el pastor recibe de nuevo al novio, que ahora viene a quejarse de su nueva esposa:
- “¡Es perezosa, desordenada, celosa, impuntual, quejosa, anda siempre de mal humor… en fin, tiene todos los defectos de una mujer y más!”
- “¿Qué es lo que querías -le respondió el pastor- por 10 dólares?”

Pastor cansado

Después de un largo día de predicación, el pastor iba manejando a su casa con su esposa. Volviéndola a ver, le dijo:
-Mi amor, ¡que cansado estoy!

La esposa respondió.
- Yo estoy más cansada que tú.

-Pero, ¿cómo? dijo el pastor. ¡Yo tuve que predicar cuatro enseñanzas!
-Sí, pero yo tuve que escucharlas todas, respondió la esposa.