21/7/12

Tenemos madera para ser cristianos

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A medida que leo el Nuevo Testamento, he sido sorprendido en más de una oportunidad, por las palabras que Jesús decía. Algunas porque parecen contradecir sus propios principios y otras porque no armonizan con lo que uno piensa acerca de Dios. Por ejemplo en el pasaje de Lucas 14, cuando Jesús habla del precio que pagamos para seguirle. Estando frente a grandes multitudes, a quienes evidentemente quería hacerlos sus discípulos, les dijo algo que me llamó la atención. Algo, que a primera vista, tiene la intención de desanimarlos antes que convencerlos:

“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? “(Lucas 14:28)

Inicialmente, parece que Jesús esta invitándolos a evaluar si tienen la fe, el carácter y la madurez que se necesita para seguirlo. Y si no encontraban “el material” entonces es mejor no seguir adelante con “el proyecto”.

¿Porqué Jesús lo simplificó de esta manera? ¿Les estaba dando una justificación o licencia para no seguirlo? ¿Estaba tratando de desanimarlos?

No creo. Lo que Jesús estaba haciendo, era ponerlos a pensar en un par de cosas. Porque Dios quiere que meditemos en la decisión que tomamos de seguirlo. El prefiere que sea una decisión consciente de lo que implica. Una decisión por convicción y no por emoción. Pero no como una opción o una alternativa, porque el precio de no seguir a Jesús es más costoso que seguirlo.

Pero también estas palabras encierran entre lineas, una verdad muy necesaria de entender. Y es que si Dios nos llama a edificar con El, es porque está creyendo que en nosotros está la fe y el carácter necesarios para terminar “el edificio”. Y esto es digno de celebrar, porque muchas veces nos sentimos débiles, incapaces, inútiles y sin fuerzas. Pero Dios cree todo lo contrario.

¿Porqué?

Por que está seguro de lo que ha depositado en nosotros. Porque El cree que su presencia y su carácter son material suficiente para construir nuestras vidas.

Que esto sirva para recordarnos que “tenemos madera para ser cristianos
”. Cortesía de blogcristiano.info